Emociones y pensamientos, conforman tu biología. Por Bruce Lipton.

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28 ene Emociones y pensamientos, conforman tu biología. Por Bruce Lipton.

Hoy compartimos en el blog de la web, este mas que interesante articulo de Bruce Lipton. Espero lo disfruteis.

Nacido en 1944 en Nueva York, Bruce Lipton fue pionero en la investigación con células madre y la membrana celular.

Sus publicaciones sobre cómo el entorno condiciona de las modificaciones celulares han sido el gran pilar para la aparición de la Epigenética como rama científica.

Ha realizado trabajos de investigación sobre Genética de Poblaciones, el comportamiento animal, Fisiología Biológica Humana, Biología de la Conciencia y Biología Fractal.

Ha trabajado en la Fundación Nacional Para La Ciencia y en diversas universidades estadounidenses como profesor de biología, histología celular, embriología médica y anatomía.

Es fundador y presidente de Laser Group INC, miembro de diversas asociaciones como la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, y ha sido galardonado con varios premios por sus investigaciones.

“La idea de que los genes controlan nuestra biología nunca ha sido demostrada. Es más, ha sido desacreditada por las recientes investigaciones científicas.”Dice Lipton.
A mediados del siglo pasado, James Watson y Francis Crick describieron la función y estructura del ADN. A raíz de éste descubrimiento se empezó a especular con un nuevo mundo de ingeniería genética y sus futuros “milagros”. Los genetistas pensaban que existía un gen para cada uno de los mas de cien mil tipos diferentes de proteínas que existen en nuestro organismo, por lo que calcularon que el ser humano tendría unos ciento veinte mil genes localizados en los veintitrés pares de cromosomas. Pero la sorpresa fue descubrir que sólo tenemos veinticinco mil (aproximadamente los mismos que tiene un ratón). Y esto es porque los responsables de los cambios proteicos son las cargas electromagnéticas de las proteínas y no el ADN como se pensó en un principio. Por tanto, no somos víctimas de nuestros genes.

La célula es comparable a una persona; nosotros recibimos toda la información mediante los cinco sentidos, y las células mediante los receptores de señales. Y esta información que recibe la célula y que llega del exterior, donde se incluyen pensamientos y emociones, es la que controla al ADN.

El ADN está en el núcleo de la célula y, en un principio, se pensó que era su “cerebro”. Sin embargo, cuando se aísla este núcleo, la célula permanece viva: se mueve, ingiere y metaboliza alimentos, respira, hace la digestión y se comunica con otras células. Muere al cabo de uno o dos meses pero no porque no pueda hacer sus funciones, sino porque no puede dividirse ni reproducir las partes proteicas que pierde sin el ADN. Pero cuando se le quita la membrana, la célula muere de inmediato. Por tanto, el cerebro de la célula es la membrana y no el núcleo.

Como ya se ha demostrado, las células poseen inteligencia y pueden sobrevivir sin ayuda. Igual que los humanos, analizan miles de estímulos que provienen del entorno y buscan las respuestas que aseguran su supervivencia. Son capaces de aprender las experiencias y crear una memoria que transmiten a su descendencia.

“Los epigenetistas ya han demostrado que los moldes de ADN que se transmiten a través de los genes no están localizados en un lugar concreto en el momento del nacimiento. Por tanto, los genes no son el destino. Lo que los altera y produce su modificación son los factores medioambientales: la nutrición, el estrés, las emociones…”, La Biología de la Creencia
Ya se ha verificado también que esas modificaciones se transmiten a las futuras generaciones de igual manera que el patrón del ADN.

Tras cuatro décadas de estudio, Lipton ha demostrado cómo las células cambian en función del entorno.

Cambiamos nuestra biología cuando cambiamos nuestra manera de vivir y de percibir el mundo. pensamiento

Un gen puede crear 30.000 variaciones diferentes y se ha concluido que menos del diez por ciento del cáncer es heredado. El estilo de vida es lo que determina nuestra genética.

Los seres humanos somos víctimas de nuestras creencias (lo que nos han enseñado los padres, la escuela, la sociedad, cultura, etc) y las creencias inconscientes que pasan de padres a hijos. Lo maravilloso es que podemos cambiar esas creencias y reprogramar nuestro subconsciente.

El ADN constituye el núcleo de los cromosomas y las proteinas recubren al ADN como una funda. Si los genes están cubiertos por estas proteínas no pueden expresarse, su información no puede ser leída. Y esas “fundas” se quitan o se ponen en función de las señales ambientales.

lipton gen

Si el ADN está descubierto, realiza una copia del gen expuesto. Esto es que, la actividad de los genes está controlada por la presencia o ausencia de proteínas, que a su vez, están controladas por cómo percibimos nuestro entorno.

Lipton hace un símil entre las membranas celulares y los chips de ordenador, ya que comparten exactamente la misma definición:

“La membrana es un cristal líquido semiconductor con entradas y canales. Las células son programables y el programador se encuentra fuera del ordenador, igual que en la célula. La actividad biológica genética está relacionada directamente con la información que recibe del entorno, que es lo que descarga al interior de la célula”
Cuando hay células que producen una enfermedad, la medicina intenta cambiar la química de dichas células, sin embargo, el problema es el entorno. Si la persona cambia de entorno, y el entorno de la célula es la información que recibe de él, (o sea sus pensamientos y emociones) cambian sus creencias y su perspectiva de las cosas y situaciones, el cerebro cambia la química.

La fisica cuántica también revela que el cuerpo físico se ve afectado por la mente. Los pensamientos, la energía de la mente, influyen de manera directa en el control que el cerebro ejerce sobre la fisiología corporal. La energía de los pensamientos puede activar o inhibir la producción de proteínas en la célula.

Nuestra mente consciente experimenta las señales que recibe como emociones que se manifiestan a través de la liberación controlada de señales reguladoras por parte del sistema nervioso. Candance Pert revela que los receptores neurales que procesan la información en la membrana de las células nerviosas están presentes en todas las células del cuerpo. Fue el primero en establecer así que la mente no está localizada en el cerebro, sino distribuida a lo largo y ancho del cuerpo en forma de moléculas señal. La mente consciente puede utilizar el cerebro para generar moléculas de emoción y liberarlas en el sistema. Así, el uso adecuado de la conciencia puede proporcionar salud a un cuerpo enfermo (y viceversa).
Ya no tenemos excusa: sólo cambiando nuestros pensamientos podemos cambiar toda nuestra vida!

“Los pensamientos curan más que los medicamentos”,

Bruce Lipton

Jose Luis Rosa
joseluis.actitudconsciente@gmail.com
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